Primer Premio: “Mi Castilla”
Rocío Hernández
Campos de castilla,
estúpidos y enormes campos de castilla,
¿por qué me atrapáis en vuestro abrazo pardo
cuando el sol ya ha
muerto entre las colinas bajas,
cuando ¡as estrellas son
congelados trozos de pescado y ojos amarillos? Si
soy la promesa rota, si soy el hechizo blanco de
pupilas partidas,
si soy un muerto caminando al filo de ¡o insondable,
si soy la aguja clavada
en los ojos ciegos de los vivos,
¿por qué, a punto de elevarme,
me tendéis
unas manos invisibles
que me atrapan con sus dedos de carne mortal?
¿Por qué
siento que me quemo
a cada instante que pasa,
murió al inhalar yo mi primer puño de aire?
Campos de castilla,
estúpidos y malolientes
campos de castilla,
reventados, astillados,
incendiados, masacrados...
Fuentes que son ahora cementerio de sueños,
lánguidos atardeceres en las casas de barro,
donde !a calma enloquece
y la brisa
es un grito entre los
cardos,
una algarabía fúnebre que anuncia a cada segundo la muerte, el
desierto.. ¿Por qué sigue repicando
una mugrienta campana
en la torre de una estúpida y polvorienta iglesia, cuyos techos, cuyos pechos,
son ahora un cerro olvidado